Adeline pensó que la expresión de él era exasperantemente presumida. Con voz gélida, añadió: —Además, Dylan no es mi primo, es el primo de Sienna. No te equivoques.
Al oír esto, Damian frunció ligeramente el ceño. Comprendió que Sebastian Harmon se lo había contado a Ivy, y ella se lo había transmitido a Adeline. En aquel momento en el café, Damian lo había mencionado de forma casual sin pensar mucho en las implicaciones. Al ver el rostro helado de Adeline, supo que cualquier explicación sería