—Tu mamá está embarazada de tu hermanito, Sienna. ¿No te da miedo tropezar con ella y hacerle daño? Ten más cuidado al caminar —dijo Arthur Sutton con una voz cargada de una devoción que jamás había mostrado por sus hijas.
Desde que se confirmó que Vanessa esperaba un varón, Sienna finalmente comprendió la magnitud del prejuicio de su padre. Para Arthur, ella y Adelina siempre habían sido simples ocupantes de la casa, pero ese niño que aún no nacía ya era el dueño de su imperio. Sienna puso los