Félix Chapman bebió media taza de té, dejó la fina porcelana sobre la mesa y clavó sus ojos de halcón en Damian.
—¿No se lo has dicho al Patriarca Rupert?
—Él sabe que Adelina está haciendo un escándalo por el divorcio —respondió Damian con ligereza—, pero es mejor no decirle que ya presentó la demanda oficial. Eso solo le subiría la presión.
Félix lo observó con una atención casi clínica. —¿Sabes algo? Recuerdo cuando te comprometiste hace un año. Me dijiste que esa chica te gustaba de verdad.