25. Auritz
El zumbido del avión se había convertido en un eco lejano. Las luces de la ciudad de México brillaban como diamantes, vibrando con una energía frenética por el anhelo de un reencuentro y, tal vez, de un nuevo comienzo.
Pero para Auritz, esa promesa se desvaneció en el instante en que la vio.
Había comprado un boleto de avión a la desesperada, impulsado por una mezcla de esperanza y aventura, con la ilusión de encontrar una explicación, una razón para el abismo que se había abierto bajo sus pies