Capítulo 38.
Vicenzo.
Al fin el sol de mi universo ha vuelto a brillar.
Al fin, vuelvo a ver al amor de mi vida luego de tantas horas.
—Buenas noches, cariño —saludé a Ellie en cuanto la vi entrar. Decidí recostarme en uno de los sillones de la sala a leer un libro.
—Vicenzo... ¿Qué haces despierto a esta hora? —Se asustó—No digo que sea tarde, solo que creí que ibas a estar descansando.
—Tardaste más de lo esperado... ¿Sucedió algo? —Le interrogué. Ella por su lado se sacó los zapatos y los llevó a la habi