Capítulo 50.
Ellie
A lo largo de mi vida, nunca me había sentido tan nerviosa como en este momento.
Vicenzo insistió en acompañarme, pero, me negué rápidamente asegurándole que esto era algo que necesitaba llevar a cabo por mi propia cuenta. Tampoco deseo hacerle pasar por un momento incómodo.
Y aquí estoy en este instante.
Frente a las oficinas principales de G.H. Vaughan, sin saber qué me depara el destino.
—Buenos días, bonita, me pregunto en qué puedo ayudarte —un hombre alto de ojos azules se me acercó