Capítulo 48.
Vicenzo
Apenas entramos al apartamento, me apresuré en quitarme la chaqueta y la corbata, desabrochando los primeros botones de mi camisa. Ellie me siguió con una sonrisa en el rostro, se quitó la chaqueta y dejó su bolso a un lado de la mesa.
—Ven aquí, mi cielo...—le pedí, sentándome en el sofá de la sala y palmeando mi muslo—Tú y yo debemos tener una pequeña conversación.
Se mordió el labio de manera coqueta mientras iba acercándose a mí con una tímida sonrisa, por supuesto que ella imagina