Inauguración del noviazgo.
No dejaba de mordisquear el cuello de Caleb mientras él subía conmigo en brazos hacia su habitación.
—Morena, si sigues no podremos llegar a la habitación —susurro con la voz ronca, yo sonreí en su cuello y chupe su piel.
—Lo haremos, sólo sigue subiendo.
Caleb gruño y comenzó a subir más rápido, cuando llegamos a su habitación, él abrió la puerta de una patada y la cerró de la misma forma, caminó conmigo hacia la cama y me tiró en ella, yo me mordí el labio y me apoye en mis codos mientras mir