CALEB.
—¿Qué mierda pasó? —me preguntó Jared saliendo desde la puerta de entrada.
—¡Caleb! —escucho a mi madre, pero sólo subo rápidamente a mi habitación y miro con todo el odio que nunca he sentido a Alisha, quien aún tiene la poca decencia de seguir en mi cama.
Cierro los ojos cuando veo que esta desnuda y me odio por no recordar nada.
—¿Qué hiciste? —le pregunto.
Ella me mira como si no supiera de que estoy hablando, como si no hubiera visto a mi morena salir corriendo con lágrimas en sus ojos. Co