Algunos celos y la noche buena.
Había llegado el día de la boda de Juliette y Mateo, a quienes yo no conocía, pero por las cosas que me habían dicho, ansiaba conocer. Además que ya dije que me encantan las bodas porque hay mucha comida gratis. Con mi mamá habíamos ido a comprar un vestido, tenía algunos pero no eran adecuados para una boda y teniendo en cuenta que íbamos a una boda lujosa, no quería verme mal.
Caleb me había dicho que eligiera un vestido rojo porque según él ese color me favorecía, y que él iría con una corba