(Adrián)
Al principio no parecía grave, y ese fue el primer error. El retraso en el permiso era pequeño, casi insignificante dentro de la magnitud del proyecto, algo que en cualquier otro contexto se habría resuelto sin mayor impacto, así que lo traté como lo que parecía: un ajuste más dentro del proceso. Firmé las autorizaciones necesarias, di instrucciones claras y seguí adelante sin detener el ritmo, porque detenerse era lo único que no podía permitirme.
Todo tenía solución.
Tenía que te