(Eduardo)
Había cosas que no encajaban y no me gustaba, nunca me había gustado, así que permanecí un momento en silencio apoyado en el escritorio, repasando cada movimiento reciente, cada decisión y cada variable que debía estar bajo control, pero que claramente no lo estaba del todo. Sandra seguía siendo un problema abierto, un compromiso absurdo que no tenía lógica más allá de ser otra jugada de poder impuesta sin consultarme, otra pieza movida por alguien que creía que yo simplemente iba a