Luego de la presentación masiva, y con un nerviosismo interno que intentaba disimular no sabía con cuánto nivel de éxito, Bárbara volvió a la oficina. Su encuentro con Johnny Falcone la había dejado temblando internamente y el muy maldito no hacía ni un mero intento de ocultar su alegría de verla nuevamente. Solo faltaba que se bajara los pantalones con el pene erecto y le dijera "Sorpresa"... estaría pensando que ahora que la tenía más cerca sería fácil seducirla pero de ninguna manera ella ca