La cita había sido un completo fiasco, y en ese momento Bárbara estaba con un camisolin corto de encajes y seda, tomando un whisky en el gran sofá de la sala mientras hacía zapping en la tv. Suspirando aburrida. El abogado era atractivo, rico...y un completo narcisista que encima había tenido el descaro de ponerle caritas a la camarera. Las posibilidades se agotaban y a ese ritmo debería ir a Houston a conseguir citas. ¿ Y si contrataba alguna agencia matrimonial ? Alguien tendría que poder ayu