Los últimos dos meses habían sido muy parecidos a su situación previa al secuestro solo que su relación con Johnny era más oficial puesto que ya había asumido con más responsabilidad su paternidad. — Mi hermoso balón de football — le decia a veces abrazándola por su panza. Ese día había pasado a buscarla por la oficina. — ¿ Se supone que eso es alguna especie de halago? — le dijo ella mezcla de gracia y otra de enfado. — Sabes que me gustan tus redondeces nuevas...mmmm...para más placer — le re