LUCAS MENDOZA
Al ver salir a Daniela de la oficina, me acerco a mi madre tomándola con suavidad del brazo.
—Vete.
—Hijo, reacciona. Esa mujer está haciendo contigo lo que quiere, y tú la dejas.
—Ella no ha hecho nada, así que deja de meterla en problemas.
—Es una mosca muerta, estoy segura de que ella también quiere estar con Lorenzo.
—Ella no quiere nada con él, ella me ama a mí. Así que deja de sembrar la discordia entre nosotros, y más porque vamos a ser padres.
—Hijo, pronto me darás