Franco:
—¿Intentaste proponerle esta cifra? —cuestiona Dashton extendiéndome un papel con una cifra tres veces más alta que la anterior, niego con la cabeza—. Bueno... Siendo sincero me interesa muchísimo la empresa, y tengo trabajadores dispuestos a levantarla. Hagamos algo, dile a Massimo que la compraré, pero tres veces más alto de lo que él la está vendiendo, pues la cifra que ofrecí anteriormente ya no es negociable —acota mientras oigo pero no escucho lo que me dice, pues en mi mente solo