Había pasado un mes y las cosas no podían ir mejor entre Amelia y Alex.
Se sentía segura con él, ni siquiera le importó que aparecieran fotos de los dos en el baile en varias páginas web y en el periódico. Creía que allí, con Alexander, Barth ya no podría alcanzarla.
La barriga de Amelia estaba creciendo y hacía quince días Alex la había acompañado a una cita para ver la ecografía del bebé. Estaba realmente contenta y todo iba bien.
Eran las cuatro de la madrugada cuando el móvil de Amelia emp