Necesitó toda su fuerza de voluntad para no salir corriendo. Tenía la cara pálida y temblaba, cosa que notaron Benjamin y William.
Ben se detuvo frente a ella, apoyándola, y cuando Barth se acercó, se puso delante de Amelia para protegerla.
- ¿Qué haces? ¡Quiero ver a mi prometida! - Barth habló enfadado mientras se detenía delante de Benjamin.
- Ella no es tuya en absoluto, Bartholomew. - Benjamin la defendió, ocultándola.
- ¿Ben? ¿Qué estáis haciendo? - preguntó Dylan sin comprender.
El alcal