Alex estaba en la puerta de la Universidad de Nueva York con su traje bien hecho y gafas de sol. Unas cuantas chicas se le quedaron mirando mientras Amelia se acercaba sonriente.
En cuanto la vio, esbozó una sonrisa y la estrechó entre sus brazos con un cálido beso en los labios.
- ¿Qué tal tu primer día? - le preguntó, rodeándole la cintura con los brazos mientras le recorría el cuello con los labios, burlándose de ella.
- Muy bien. El profesor Brown es excelente. - contestó Amelia, dándose cu