AMÉRICA (New york) CASA PERKINS.
CORNELIA
Después de unos días de viaje en altamar al fin habíamos llegado a nuestro destino. Apenas cruzamos el umbral de la puerta de aquella gran casa de dos plantas, nos recibieron los empleados del servicio que constaban de cuatro mujeres y un hombre; la más mayor era la ama de llaves, la señora Gwen Levin quien tenía un cabello rubio donde se empezaban asomar canas pero seguía alta e imponía su presencia, la siguieron la señora Mary Jane quien se encarga