83. Señor Anderson agárrese las rodillas.
Evan se encontraba aterrado, ya que como su padre, le temía a las agujas y en ese momento le pincharían una en su columna, la cual lo adormecerá de la mitad de su cuerpo, con la famosa anestesia general o el bloqueo como le llamaban.
Solo de pensar en eso hacía que sintiera un fuerte sudor frío que empezaba cubrir todo su cuerpo, sus manos se encontraban frías tanto que tenía que apretarlas en puños para que no se notara lo nervioso que estaba. Y es que no solo era el único piquete que él recib