45. Temo por ti, Lia.
—Si necesitas ayuda, me dices, no dejes que te tiren la bronca por cosas que son mi responsabilidad — le susurró Evan a Lia tras el beso que él había dado, luego se dispuso a caminar hasta la puerta y salir dejando a ambas mujeres solas.
Ella solo le sonrió asintiendo y no borró la sonrisa de su rostro hasta que lo vio salir de la estancia, luego su expresión cambió nuevamente, centrando eso por completo en su supuesta tía.
— Podría creer este comportamiento de Charlie, pero no de ti Lia ¿Dime