2.17. ¿Tampoco puedes dormir?
Bajo la penumbra de la noche, Ian no podía dejar de sentirse mal por lo ocurrido con la esposa de su padre a la que consideraba también como su madre.
Deambuló por el lujoso jardín de la mansión Mars hasta llegar a la piscina. Sus pies descalzos rozaron suavemente el agua mientras sus ojos se perdían en el cielo estrellado y en la luna que le proporcionaba una débil iluminación.
No pudo evitar que las lágrimas se deslizaran por sus mejillas mientras reflexionaba sobre las consecuencias de sus