46. Mi amor, tú eres mi fortaleza, mi apoyo incondicional.
El corazón de George parecía haber estado suspendido en el aire, esperando ansiosamente la respuesta de su esposa. Cuando por fin escuchó sus palabras, sintió cómo el peso en su estómago se desvanecía, liberándolo de cualquier temor o duda. Un suspiro de alivio escapó de sus labios, llevándose consigo todas las preocupaciones que habían amenazado con separarlos.
— Te amo con todo mi ser, y nunca permitiría que algo te lastime. Nuestro amor es demasiado fuerte, demasiado valioso para que algo lo