Capítulo 52.- Lazos de amor.
El miedo se había convertido en una presencia tangible.
Podía sentirlo sentado a mi lado, respirando sobre mi nuca, apretando mi pecho con cada segundo que pasaba sin noticias.
Mi padre seguía sujetando mi mano con fuerza, como si aquel simple contacto fuera lo único que lo mantuviera en pie y anclado a este momento. Su mirada permanecía fija en el pasillo de urgencias, esperando que en cualquier momento apareciera alguien con respuestas. La angustia estaba acabando con nuestra cordura.
El sile