Capítulo 51.- Estoy aquí.
El mundo pareció detenerse en el instante en que aquellas palabras salieron de los labios de mi jefe.
El sonido de los platos, las voces, el bullicio habitual del restaurante… todo se desvaneció como si alguien hubiese apagado la realidad de golpe. Sentí que el piso bajo mis pies dejaba de ser firme, que mi cuerpo reaccionaba más lento que mi mente, incapaz de procesar del todo lo que acababa de escuchar.
—¿Qué…? —mi voz salió apenas como un susurro.
Pero no había nada más que explicar. Lo vi e