Capítulo 50.- Todo va a estar bien.
El aire se volvió más denso cuando aparté la mirada de él. Sentí un nudo en la garganta, pero me obligué a mantenerme firme. No podía derrumbarme, no ahora.
Cómo si fuera masoquista volví la mirada en dirección hacia donde se encontraba, Pero ya no quedaba rastro de ese hombre. Solo quería asegurarse de que habíamos recibido el mensaje.
No sabía que más pretendía ese infeliz, ya mi padre le había pagado todo y seguía molestando, es como si vernos sufrir fuese para él una satisfacción.
Regresé a