Capítulo 11.- Principessa demone.
Bastian
«¡Maldición!», es la primera palabra que llega a mi mente después de semejante golpe bajo. Nunca llegué a imaginar que esa pequeña testaruda iba a ser capaz de patearme las pelotas.
Luego de largarse con una sonrisa triunfal, juré que me las iba a pagar. Esto no se iba a quedar así, ya encontraría la manera de desquitarme con ese pequeño demonio.
Como puedo me pongo de pie tratando de no lastimar más mis doloridas pelotas. No quiero hacer un mal movimiento y terminar por estropear o dañ