Mañana sería nochebuena.
Todavía iban en camino a Marbella cuando comenzó a nevar a cántaros.
Dentro del auto, el aire acondicionado estaba bien encendido. Álvaro miraba con total preocupación por el espejo retrovisor y le dijo a Andrés:
—Señor, vamos a traer de regreso a la señorita. No es necesario que usted venga en persona, aún no se ha recuperado del todo.
Al despertar del coma, lo primero que inmediatamente Andrés hizo fue buscar a Luna.
Por fortuna, lograron dar con la dirección donde est