Cuando Shirley vio que Álvaro había colgado el teléfono algo preocupado, se acercó a él con dos vasos de agua en la mano.
—Jefe, ¿el presidente tiene una nueva tarea? Acabo de oír al nombre de Nadia, ¡ella es mi prima! Mira... ahora que soy tu asistenta, ¿podrías compartirme, aunque sea un poquito de esa información? Así podría ayudarte mejor a aliviar tus problemas.
Álvaro tomó secamente su vaso de agua.
—No debes enterarte de cosas que no te corresponden. Concéntrate en hacer muy bien tu tra