—¿No lo conoces?
—¿Le conocía? ¿O deberíamos habernos conocido? —Le preguntó Luna algo dudosa.
—No necesitas conocerlo, aléjate de él si vuelves a verlo, no es bueno ni siquiera que te vea —contestó muy serio Andrés.
Luna volvió a intentar recordar a José, pero en su mente solo había pequeños retazos de recuerdos.
Tras llevar a Luna a la habitación, Andrés ordenó que Emma la cuidara y que no la dejara escapar. Entonces, bajó las escaleras y un jeep militar negro se detuvo en ese momento, frent