La muerte de Liora, y luego la de Miguel…
Después de la cremación, el personal salió con las cenizas en una urna, cubriéndola con un paño negro, y les dijo:
—Lo lamento mucho.
Andrés recibió la urna y le dijo de inmediato a Luna:
—Me encargaré de los arreglos fúnebres.
Luna le respondió sin mostrar emoción alguna:
—Hazlo como quieras, en verdad me da igual.
Dicho esto, se dio la vuelta y se marchó directamente.
En el salón de arriba, Leonardo había terminado de liquidar todos los gastos correspo