Tal vez por miedo de lastimar al bebé, todo el barandal estaba forrado con una delicada espuma protectora, y por si se cayera por descuido, había una suave alfombra en el piso. Si no se observaba con atención, no se notarían esos pequeños detalles. Dijeron que Andrés los había comprado personalmente en el mercado de muebles para bebés. En realidad, él se preocupaba más de lo que ella pensaba.
¿Por qué Andrés había cambiado tanto? En su vida pasada, la odiaba tanto... ¿Acaso la odiaba por la exis