Esta debería ser una cena familiar después de mucho tiempo. Con el paso del tiempo, todo había cambiado y ya nada era como solía ser.
Tras calmarse un poco, Luna bajó rápidamente las escaleras. Acababa de lavarse la cara, y se había recogido el cabello con una pinza, con algunas gotitas de agua aún colgando de un mechón en la frente. Andrés le lanzó una sugestiva mirada, y ella también se dio cuenta al instante. Entre él y Frida había un espacio, ¿sería para ella? Desvió la mirada y les dijo de