Capítulo 671
Luna se agachó para examinar el ramo de flores que aún conservaba su frescura. Era igual al ramo que sostenía en sus manos. Pasó con delicadeza los dedos por la lápida, que estaba muy limpia, y a su alrededor, las malas hierbas parecían haber sido removidas hace unos cuantos días.

Miguel no podía haber venido, ya que él y Carolina se habían ido a Singapur hace muchísimo tiempo. Entonces, ¿quién sería?

No había ninguna foto en la lápida, solo estaba grabado el nombre de su madre: Serenidad Lancas
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