Una vez más, Luna llegó tarde a la oficina y al entrar, Gloria, la encargada del estudio, estaba en medio de una reunión con los miembros del proyecto. Todos dirigieron sus miradas directo hacia la puerta al escuchar los pasos. Luna respiraba con dificultad mientras se cubría el pecho. Al instante se disculpó:
—Perdón por llegar tarde…
Gloria apenas echó un ligero vistazo a la persona fuera de la puerta y golpeó la mesa con su mano para llamar la atención, diciendo:
—Lo que acabo de mencionar so