Cuando se levantó y se puso las zapatillas, se dio cuenta de que ya no le dolía el tobillo.
No tenía ni idea de cuándo se había ido Andrés porque se quedó dormida. Cuando se volvió a despertar, ya era por la mañana.
Al recordar la escena en la que Carolina había salido borracha de la habitación de Andrés, Luna se volvió a sentir muy asustada. Al final bajó las escaleras con su mochila un poco más tarde de lo habitual.
Mientras bajaba, se esforzó por no hacer ruido, aunque no había nadie en la sa