Soportando el agudo dolor, Luna fue directo al baño para darse una ducha. El agua tibia caía sobre su cabeza mientras cerraba los ojos, pero aun así sentía cierta incomodidad en su cuerpo. Con la mano, tocó la zona sensible, pero no encontró ninguna hinchazón y el dolor había disminuido bastante.
En realidad, en la parte más interna de sus muslos, la zona que no podía ver había una marca roja. Sin embargo, estaba tan oculta que ella no se percató…
¿Acaso había pensado demasiado? ¿Nada había ocu