Ya eran las ocho de la mañana. Luna fue despertada por el insistente sonido de su móvil. Adormilada, se sentó al instante en la cama, vistiendo una pijama blanco mientras se recostaba en el cabecero de la cama.
No entendía por qué sentía tanto dolor de cabeza. ¿Acaso no había dormido bien la noche anterior? Miró a su alrededor y vio rosas destrozadas esparcidas por todo el suelo. ¿Por qué estaban las flores en ese estado? ¿Qué había sucedido realmente la noche anterior? Solo recordaba de forma l