Luna se encontraba presionada contra la silla. Andrés dio un leve bocado y dijo:
—¿Ves? No hay veneno.
Luna no entendía lo que él había hecho. ¿Acaso quería que ella muriera pronto? Entonces, ¿por qué se preocupaba tanto por su bienestar? Le había quitado los aperitivos y ahora venía a servirle sopa... Nunca había hecho algo así.
No sabía si era por el hambre o por otra razón, ella ya no tenía ningún apetito ahora, tenía era unas fuertes ganas de vomitar.
Agarrando con fuerza el dobladillo de s