Luna colgó apresurada el teléfono y poco después vio a un grupo de personas conocidas caminando hacia ella. Algunos de ellos eran los subordinados de José, a quienes ella conocía muy bien.
Sin pensarlo demasiado, Luna bajó rápido la persiana y recordó que había una puerta trasera.
Mientras se iba, Luna llamó al conductor del coche privado de la familia Sánchez, pero después de un segundo de conexión, su teléfono se apagó automáticamente por falta de batería.
¿Qué estaba haciendo Andrés en el pue