—Señor.
Gabriel levantó la cabeza con el rostro sombrío y respondió:
—Dime.
—Tengo aquí algunos documentos que necesitas firmar —informó Eric.
—Déjalos allí en el escritorio.
Eric se acercó y colocó los documentos sobre el escritorio. Sin querer, notó en la pantalla de su teléfono móvil, que estaba sobre la mesa, el número de Luna. ¿Sería que Gabriel estaba enfadado con Luna?
Pero en realidad, no parecía haber nadie más que pudiera afectarlo emocionalmente de esa manera. Si él quería hablar con