—No te has dado de cuenta todo lo que has perdido. Durante tantos años, la familia Sánchez ha sido muy generosa contigo.
La señora Sánchez examinó a Alessia de arriba a abajo:
—Sigues siendo la mismo de siempre. Puedes salir. —Su tono era firme, sus ojos revelaban un desdén y disgusto incontenibles.
No era raro que la señora Sánchez despreciara a Alessia. Si no fuera por esta mujer, cuando Gabriel aún estaba en la preparatoria, no habría pasado por tantas dificultades.
Carmen: —Señorita, por fav