Cuando Luna se fue, Manuel recibió un papel de examen casi perfecto.
Miró de reojo la puntuación.
Se sentía como si hubiera caído en un pozo helado y temblaba sin parar.
¡Él realmente estaba equivocado!
¡Sí, fue su error!
Debería haber escuchado a Luna; no debería haberse dejado llevar por su tonta vanidad, haberse esforzado tanto por ingresar a la Preparatoria Privada Aurora, pedir préstamos a tasas altas. Fue él quien mató a su madre y arruinó todo lo que tenía ahora.
En la celda, un joven de