Anteriormente, Luna solía venir a molestar a Andrés con gran frecuencia y ya conocía muy bien la empresa. La recepcionista se asustaba cada vez que veía a Luna, ya que era muy conocida por ser de un carácter muy difícil.
Recepcionista: —¿Señorita, viene a buscar al señor Martínez? El señor Martínez está en una reunión en la sala de conferencias, por favor espera un momento.
—Tráeme un vaso de agua, por favor. —dijo Luna, quien, ya había enviado a Frida al piso treinta y cuatro. Decidió no subir