La "conversación" entre los dos, no terminó sino hasta que llegó el tiempo para la próxima clase. Si Luna hubiera sabido lo que ocurriría hoy en la escuela, preferiría mejor haberse quedado en casa... Sin embargo, justo cuando estaba a punto de sentarse en su propio asiento, la directora la llamó para que fuera a la oficina.
Al entrar a la oficina, Luna vio que la directora estaba buscando algo en el cajón y mientras le decía:
—¡Puedes tomar asiento!
Luna tomó una silla y se sentó para esperarla