—¡Hermano... —Luna intentó decir algo, pero Andrés simplemente escupió dos palabras bastante frías y calculadoras:
—Como quieras.
Después de decir eso, se dio la vuelta y se fue.
Noah notó la tensión en ella y le dijo:
—Siéntate, aún tienes tiempo, no estamos lejos.
Luna se sintió incómoda al sentarse y el camarero les sirvió los postres.
Noah notó, que algo no iba bien desde la atmósfera anterior.
Por eso habló de otros temas para alegrarla, describiendo todas las actividades del Campo de Golf