Cuando Anna se acercó a ella y a Sofie, para conducirlas hacia la planta superior, Katrine miró a Lukas con incomodidad, sintiendo el peso de su desconcierto. Su mandíbula estaba tensa, mientras alternaba la mirada entre Mathias y ella.
Sin saber muy bien qué hacer o cómo reaccionar, Katrine apartó la mirada, apretando el agarre de su maleta, antes de seguir a Anna en silencio. Por su parte, Sofie se encaminó tras el ama de llaves y su amiga, apretando el bolso como si fuera una especie de escu