El omega repiqueteaba su pie sobre el piso, al compás que sus dedos lo hacían en su rodilla. El campus se encontraba casi vacío, y los rayos del sol calentaban todos y cada uno de los rincones de su cuerpo disponibles a ellos. Admiraba todo a su alrededor, el silencio reinante mientras esperaba a sus dos amigos, los cuales minutos atrás le preguntaron dónde se encontraba.
En su periodo libre, Ryle decidió que sería hora de contarles sobre su enamoramiento, y aprovechando la aburrida clase en l